La eficiencia energética, se ha convertido en uno de los temas de prioridad para los usuarios. Ya que de esto depende la sostenibilidad de los hogares y el aumento de los recibos que se deben abonar mes a mes. Por tanto, una de las preocupaciones de las personas, es no saber cómo medir la eficiencia energética de las edificaciones y lograr determinar si esta se encuentra en óptimas condiciones para mejorar el consumo eléctrico.
¿Qué se debe hacer para Medir la Eficiencia Energética?
Para poder determinar si una edificación está proporcionando eficiencia energética es necesario medir todos los electrométricos que forman parte del consumo. Entre ellos es posible destacar la calefacción, la iluminación, el aire acondicionado y el sistema de agua caliente.
La cuantificación de todos estos datos, es lo que determinará el consumo de energía que tiene la edificación. Es decir, medir la eficiencia energética de tu hogar. Todo esto, se suele medir en “Kilovatios hora” por metro cuadrado (kWh / m2 año) y el dióxido de carbono que se genera por metro cuadrado de la construcción (kg CO2 / m2 año).
En otras palabras, se puede decir que de acuerdo a los resultados que la ecuación anterior arroje, la persona puede ser acreedora de un certificado en el que le indica cual es la eficiencia energética de su inmueble. Las construcciones con eficiencia energética “A”, son aquellas que consumen hasta un 90% de la energía inferior de los rangos nominales.
Por su parte, aquellos que se encuentren en la clasificación “B” es porque consumen alrededor del 70% menos del valor nominal y las tipo “C”, consumen el 35% y así sucesivamente. La de menor clasificación “G”, es porque la edificación no es nada eficiente y debe comenzar con trabajos de rehabilitación.
¿Qué hacer para mejorar la Eficiencia Energética?
Si bien es difícil para muchas personas llevar a cabo una reforma integral de todas las áreas de la edificación, si se puede tener en cuenta una serie de elementos que bien valen la pena cuando de generar ahorro energético se trata.
La simple mejora de los materiales aislantes, supone un significativo ahorro de hasta el 50% del consumo que se tiene mes a mes. Por tanto, los especialistas en estos temas recomiendan que se realicen las siguientes rehabilitaciones. Toma nota:
- Verifica de manera cuidadosa las condiciones en que se encuentre el aislamiento térmico del muro exterior de la fachada. En todo caso, existen construcciones que no cuentan con este tipo de protección, es indispensable aplicarlo.
- Reemplaza los sistemas que se relacionan con la energía. Es decir, observa el tipo de clasificación del aire acondicionado, de la calefacción y de todos los aparatos eléctricos. Lo ideal es que se encuentren en la clasificación energética “A”.
- Cambia las puertas y ventanas o acondiciona todas las fugas de temperatura que están puedan tener.
- En las épocas de verano, procura utilizar la mayor parte del día la luz natural. Para ello, abre ventanas y permite que la madre naturaleza te regale todos estos recursos.
- Si aún posees un tipo de iluminación antigua, lo esencial es que la reemplaces por iluminación LED. Estas son bombillas de bajo consumo eléctrico (enciende solo los que sean necesarios).
- Instala sistemas de energías renovables como los paneles solares. De esta manera, evitarás los excesivos recibos energéticos de todos los meses.
Recuerda que, con solo tratar de acondicionar todos estos elementos, tendrás un ahorro muy importante de energía. Así no solo contribuirán con el medio ambiente, sino con tu economía, pero esto no es todo, también podrás darle un valor mucho más aceptable a la edificación en el mercado inmobiliario.
Para todo esto, es necesario que solicites la asesoría de los profesionales, solo ellos podrán indicarte cuales son los problemas de la edificación, del muro de exteriores y por donde está sufriendo perdidas de temperatura.